Imagínate sentado en casa, acurrucado en una manta, calentito, y leyendo sobre una tormenta de nieve, hambre y sed en algún lugar en lo alto de las montañas. Sin duda, es más fácil leer sobre ello que vivirlo. Pero no todo el mundo tiene las células para ello, y no tiene sentido ahondar en ello. Hay gente así y gente como las amapolas. No tengo ningún deseo de escalar el Everest y hacer cola en algún sitio, pero me encantaría leer sobre ello. En realidad, es como nuestro amigo silencioso. No quiere nada de nosotros y se queda quieta esperando a que volvamos a recogerla. Por eso tenemos que tratarla bien y devolverla a la biblioteca sin daños. Lo que me recuerda una vieja historia que se contaba una vez sobre dos escritores. Uno le prestó un libro al otro, y éste se lo devolvió en muy mal estado.

Las páginas estaban arrugadas, manchas de grasa por todas partes de diversas maneras, y además olía bastante mal. El escritor no fue perezoso, fue al mercado a comprarlo y lo envolvió en papel. Luego envió este paquete a la persona a la que había prestado el libro con una carta. “Querido amigo, has olvidado el marcapáginas de mi libro. Te lo devuelvo”. No se sabe cómo se comportó el destinatario de este paquete, lo cual es una lástima. Seguro que su reacción interesaría a mucha gente.

Yo solía prestar libros con bastante gusto, pero cuando me enteré de que ya no me encuentro con cólicos, no los presto por principio. Para eso está una biblioteca. Porque prestar un libro es como prestar dinero. Devolverlo puede hacer amigos del enemigo. Y eso desde luego no es bueno. Eso simplemente no debería suceder. Jamás. Un libro sirve tanto para entretener como para educar. En la vida siempre hay que estar aprendiendo, e incluso en la era de internet, seguro que la lectura de un libro así no hace ningún daño. ¿Y si hay que leer en papel o en formato electrónico? Bueno, eso da para un debate más largo y este artículo tiene un número limitado de caracteres. Así que trataremos ese tema en el próximo artículo. Allí trataremos de analizarlo desde los dos puntos de vista. Así que no dudes en esperarlo.