Mientras que antes la gente apreciaba las cosas, y todo lo que se rompía podía repararse, la costumbre actual es tirar las cosas incómodas y limitarse a comprar otras nuevas. Sin embargo, los muebles de buena calidad cuestan mucho dinero, y sin duda son mejor opción que los tableros de partículas baratos. Así que, ¿por qué no probar a restaurar los muebles? No es tan difícil, si le dedicas tiempo, es un pasatiempo estupendo y divertido, y los resultados merecen realmente la pena. Los muebles restaurados pueden servirte de mucho, o puedes venderlos y conseguir unos céntimos extra para el presupuesto familiar. Lo importante, sin embargo, es reconocer lo que merece la pena y saber cómo hacerlo.

Lo básico
Lo básico es reconocer qué muebles merece la pena renovar. Por ejemplo, si tienes una mesa de centro IKEI barata de la que no esperabas que durara mucho cuando la compraste, no merece la pena embarcarse ahora en una renovación que sólo te costará más en materiales que el precio de compra. Los muebles antiguos y macizos, como los que usaban nuestras abuelas, son los más adecuados para renovar. Esto se debe a que estos muebles tienden a ser duraderos incluso después de décadas, y todo lo que se necesita para permitir que una vez más la gracia de su casa es una nueva capa. Y un poco de imaginación, porque no se puede prescindir de ella. Si no tiene muebles de este tipo en casa, no se desespere. Encontrarás muchos anuncios en Internet, donde la gente suele deshacerse de ellos para llevárselos, o a precios bajos.

Herramientas y suministros
Para renovar muebles necesitarás, por supuesto, algunas herramientas, cuyo uso varía de una pieza a otra. Sin embargo, la siguiente lista es la básica:
- Lijadora de madera (una lima de cartón sirve, pero supone un esfuerzo extra)
- un juego de destornilladores (que puede sustituirse por un práctico destornillador inalámbrico)
- grapadora (para tapicería)
- sierra (preferiblemente eléctrica)
- brochas y rodillos (para pintar)
En cuanto a los materiales, depende del mueble que quieras renovar. No obstante, lo habitual es utilizar lo siguiente:
- Barniz o pintura para madera
- Tinte
- Diluyente
- Tela de tapicería
- Cojín (relleno)
- Tiradores (en el caso de renovar un mueble con cajones o puertas)
¿Y cómo hacerlo?
En Internet y en las librerías encontrarás muchas guías prácticas sobre cómo renovar cualquier mueble. Pero lo básico es lijar la pintura vieja, o teñir o barnizar la madera. Quita los cojines viejos y vuelve a tapizar el mueble.